Boletín de Negociaciones de la Tierra

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Servicio Informativo sobre Negociaciones Relacionadas con el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible

 

Formato PDF
Versión en inglés
Versión en francés


Publicado por el Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IIDS)

 

Vol. 9 No. 401
Miércoles,
24 de octubre de 2007

HECHOS DESTACADOS DEL GRUPO DE TRABAJO:

MARTES, 23 DE OCTUBRE DE 2007

El martes por la mañana, el Grupo de Trabajo se reunió en el plenario y continuó intercambiando puntos de vista sobre los elementos de las reglas y procedimiento sobre responsabilidad y compensación. En el plenario, las discusiones estuvieron centradas en los daños y los enfoques administrativos. Por la tarde, se convocó a dos grupos de contacto, que continuaron considerando estas cuestiones.

ELABORACIÓN DE OPCIONES PARA ELEMENTOS DE LAS REGLAS Y PROCEDIMIENTOS REFERIDAS EN EL ARTÍCULO 27 DEL PROTOCOLO

DAÑO: El Copresidente Lefeber explicó que había un consenso aparente sobre la necesidad de cubrir el daño a la conservación y utilización sostenible de la diversidad biológica, y que por lo tanto este era el punto de inicio natural para la consideración del daño. También dijo que la definición general de daño sería discutida más adelante y que involucraría elecciones importantes, entre ellas si incluir o no “daño tradicional”.

Los delegados señalaron su preferencia por textos operativos en tres subsecciones de la síntesis de los Copresidentes y desarrollaron sus justificaciones.

En cuanto al daño a la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica y sus componente, la COMUNIDAD EUROPEA (CE) destacó la necesidad de centrarse en este aspecto del daño, y dijo que el daño a la propiedad sería cubierto en la medida en que se relacione con el daño a la diversidad biológica. CANADÁ sugirió que sólo se aborden los movimientos transfronterizos. NORUEGA --con BRASIL, COLOMBIA, SANTA LUCÍA y MALASIA-- cuestionó la necesidad de poner un énfasis especial en las especies protegidas y su hábitat. Tras recordar que el Artículo 4 del Protocolo (alcance) toma en cuenta los riesgos para la salud humana, BRASIL y JAPÓN sugirieron que estos también sean cubiertos. CANADÁ propuso que se limite a los problemas de salud que hayan que sea resultado de un daño a la diversidad biológica. JAPÓN hizo hincapié en el costo de la respuesta como única base objetiva para la medición del daño. MÉXICO, con el apoyo de PARAGUAY, propuso que se elimine una referencia a “las necesidades y aspiraciones de las generaciones futuras”. ARGENTINA sugirió una referencias al daño tangible y significativo, que puede ser permanente o de largo plazo, y que se lo vincule con los efectos sobre la conservación y la utilización sostenible. GREENPEACE INTERNACIONAL hizo hincapié en que una definición comprehensiva de daño podría cubrir la mayor parte de los elementos discutidos. Con respecto a la evaluación del daño a la conservación de la diversidad biológica o el ambiente, la CE –con el apoyo de MALASIA-- hizo hincapié en la necesidad de una interpretación amplia del “costo de las medidas de respuesta”, y de imponer una clara obligación sobre el operador en relación con la reforestación.

 NUEVA ZELANDA sostuvo que prefería que la opción también haga referencia a “los costos de las medidas preventivas”. BRASIL pidió flexibilidad en la elección del método de valuación y COLOMBIA señaló que las definiciones de valuación se refieran a la canalización de la responsabilidad sine delicto. MÉXICO sugirió que se cubran los costos de presentar componentes equivalentes en la misma área o en una nueva cuando no sea posible rehabilitar un área. El CONSEJO DE ACCIÓN SOBRE BIOTECNOLOGÍA DE WASHINGTON hizo hincapié en la necesidad de valuación de la pérdida actual.

Con respecto a las medidas especiales en caso de daño a los centros de origen y a centros de diversidad genética a determinar, la CE propuso que se aborde esta cuestión durante las discusiones sobre el concepto de daño. NUEVA ZELANDA, CHINA y NORUEGA, con la oposición de CUBA, COLOMBIA y SANTA LUCÍA, dijeron que no había necesidad de reglas especiales sobre esta cuestión. MÉXICO sugirió que el daño a los centros de origen debía tener en cuenta las circunstancias especiales de estos centros. FILIPINAS sugirió que se agregue una referencia a un mecanismo apropiado de evaluación de tales centros.

La Copresidenta Jimena Nieto identificó las convergencias entre las posiciones y propuso que alguno de los más comprehensivos textos operativos propuestos sea utilizado como base para la consolidación de las opciones del grupo de contacto. 

ENFOQUES ADMINISTRATIVOS: En el tratamiento de los elementos relacionados con los enfoques administrativos, el Copresidente Lefeber sugirió que se utilicen la expresión “responsabilidad administrativa” como alternativa a “enfoque administrativo”. MALASIA y ECUADOR apoyaron la terminología alternativa, pero BRASIL y JAPÓN expresaron sus reservas. Al sintetizar, el Copresidente Lefeber señalo que ambos términos serían retenidos para su posterior discusión.

JAPÓN y la CE apuntaron a ciertos elementos del enfoque administrativo que requieren una mayor elaboración. NUEVA ZELANDA sostuvo que el enfoque administrativo es en esencia un enfoque legal, mientras que MALASIA respondió que los enfoques administrativos simplifican el procedimiento permitiendo a los Estados que soliciten al operador que tome medidas a través de procedimientos administrativos en lugar de jurídicos. CANADÁ sostuvo que la autoridad nacional competente podría solicitar al operador que tome medidas adecuadas para la mitigación del daño, y los gobiernos también podrían asumir las medidas de mitigación y ser compensados si el operador no actúa.

En cuanto a los enfoques administrativos basados en la asignación de costos de medidas de respuesta y restauración, la CE advirtió en contra de que ser demasiado preceptivo. SUDÁFRICA y MALASIA, en tanto, estuvieron a favor de la inclusión de medidas específicas. NORUEGA hizo hincapié en la necesidad de un lenguaje legalmente vinculante y el GRUPO AFRICANO destacó que el operador debería ser el primer responsable de ocuparse de los incidentes. SENEGAL señaló que la posición africana debía ser entendida en un contexto donde los Estados autorizan los movimientos de OVMs y los exportadores quedan sujetos al control del Estado. JAPÓN destacó la necesidad de considerar y acomodar las diferencias en los sistemas legales nacionales, y --con SENEGAL y la INICIATIVA DE INVESTIGACIÓN PÚBLICA Y REGULACIÓN (IIPR)-- enfatizó el papel de las reglas internacionales. COLOMBIA destacó la necesidad de reglas prácticas y el papel de los Estados en la prevención del daño.

La IIPR hizo hincapié en que el enfoque administrativo brinda soluciones rápidas sin necesidad de recurrir a acciones en la justicia. GREENPEACE INTERNACIONAL pidió una definición más precisa sobre “operador” y recomendó que se incluya prevención, remedios y un fondo de compensación.

Al sintetizar las discusiones, el Copresidente Lefeber identificó la convergencia del concepto de enfoque administrativo, más allá de las diferencias en las preferencias de los delegados con respecto a los textos operativos específicos.

En cuanto a los textos que se ocupan de posibles factores para la determinaci�n de est�ndares de responsabilidad y la identificaci�n de la persona responsable, la CE, NORUEGA, MALASIA, NUEVA ZELANDA y CANAD� sugirieron que se los elimine.

 Al sintetizar, el Copresidente Lefeber dijo que los textos ser�an retenidos y discutidos en relaci�n con la responsabilidad civil, pero no que ser�an considerados de manera separada en el texto de negociaci�n consolidado.

La CE, con el apoyo de NORUEGA, CANAD�, NUEZA ZELANDA y otros, sugiri� que no hab�a necesidad de una orientaci�n general sobre la limitaci�n de la autorizaci�n al momento de importar OVMs. Como estas cuestiones tambi�n fueron tratadas en otros lugares de la s�ntesis de los Copresidentes, los delegados acordaron eliminar el texto.

Tras discutir acerca de los procedimientos de trabajo, las Partes acordaron que establecer�an un grupo de contacto presidido por J�rg Bally (Suiza) que se centrar� en el da�o y otro grupo presidido por Jane Bulmer (Reino Unido) que trabajar� en los enfoques administrativos.

GRUPOS DE CONTACTO

DA�O: El grupo de contacto sobre da�o consider� un “documento de trabajo” que conten�a las secciones relevantes de la s�ntesis de los Copresidentes. El Presidente Bally sugiri�, y los delegados acordaron, que el texto sobre la valuaci�n se deje de lado para su discusi�n posterior y el grupo se concentr� en las definiciones. Como fue ordenado por el plenario, el grupo utiliz� el texto operativo sobre da�o a la conservaci�n y utilizaci�n de la diversidad biol�gica m�s comprehensivo, e integr� partes de otros p�rrafos operativos, entre los que se incluyeron: referencias a la definici�n de diversidad biol�gica del Art�culo 2 de la CDB; y consideraciones socioecon�micas que surgen del da�o a la diversidad biol�gica siguiendo el Art�culo 26 del Protocolo. En favor de un texto simplificado, algunos delegados advirtieron contra la creaci�n de un solo p�rrafo que contenga muchos detalles y propusieron guardar algunas opciones por separado. Algunos delegados de pa�ses en desarrollo propusieron que se elimine la referencia espec�ficas a las especies y h�bitat protegidos. En cambio, un grupo de pa�ses desarrollados estuvo a favor de que se la retenga. El Presidente Bally sugiri� que se integre, al texto principal, texto de otras opciones sobre el “da�o serio y significativo” y “las l�nea base cient�ficamente establecidas”. Los delegados acordaron el texto consolidado con agregados tomados de otros p�rrafos, y agregaron una nota donde aclaran que algunas Partes hubieran preferido que se retuvieran opciones separadas y un texto m�s conciso.

ENFOQUES ADMINISTRATIVOS: El Presidente Bulmer hizo hincapi� en el mandato del grupo de simplificar y consolidar el texto, y se centr� en la discusi�n acerca de los cinco elementos identificados durante el plenario de la ma�ana.

Con respecto al primer elemento, centrado en las obligaciones del operador, algunas Partes estuvieron a favor de que se definan tanto las obligaciones generales del operador como las espec�ficas para la rectificaci�n del da�o. Otros hicieron hincapi� en la necesidad de una clara definici�n del t�rmino “operador”.

En cuanto al segundo elemento, relacionado con la obligaci�n --incluida en las legislaciones nacionales-- de que los operadores informen a las autoridades competentes acerca del da�o a la diversidad biol�gica, muchos delegados apoyaron un texto comprehensivo donde se solicita a los operadores que informen de manera inmediata a la autoridad competente y estimen y eval�en el da�o. Al sintetizar, el Presidente Bulmer destac� la necesidad de tratar dos tipos de notificaci�n: el da�o ocurrido y la amenaza inminente de da�o.

En relaci�n con el tercer elemento, vinculada a una obligaci�n establecida en las legislaciones nacionales, de que el operador tome medidas de restauraci�n y respuesta, algunos delegados hicieron hincapi� en el concepto de “medidas de respuesta razonables” y otros enfatizaron la importancia de la restauraci�n que se produce despu�s de la “respuesta”. Algunos delegados tambi�n destacaron la necesidad de tratar el concepto de “l�neas base”, y un grupo de pa�ses desarrollados explic� que el tercer elemento involucraba una mezcla de obligaciones para evitar, controlar y minimizar el da�o.

Con respecto al cuarto elemento, que involucra la obligaci�n de los Estados de tomar medidas de reparaci�n y restauraci�n cuando los operadores no lo hacen, los delegados discutieron, entre otras cosas, si esta obligaci�n estaba limitada a las medidas que debieron ser tomadas por el operador. El Presidente Bulmer se�al� la convergencia entre las Partes en relaci�n a que las autoridades nacionales podr�n discernir sobre medidas de reparaci�n y restauraci�n.

Finalmente, en cuanto al quinto elemento, vinculado a la recuperaci�n por parte de los Estados de los costos de las medidas de reparaci�n y restauraci�n de los operadores, las discusiones iluminaron puntos de vista divergentes. Algunos participantes consideraron que la recuperaci�n deber�a ser obligatoria y otros prefirieron que quedara a discreci�n de los gobiernos. Tambi�n hubo posiciones divergentes sobre el monto de los costos a recuperar. Algunos participantes estuvieron a favor de que se recuperara el total de los montos y otros “montos razonables”.

Los delegados tambi�n discutieron brevemente la incorporaci�n de medidas preventivas sobre el transporte, la manipulaci�n y la utilizaci�n, y la posibilidad de que los individuos afectados tomen medidas contra los operadores para recuperar los costos.

EN LOS PASILLOS

A medida que los delegados lograban huir de la lluvia, entrando a la sede de las reuniones, se encontraban con dos gratas sorpresas: un incremento en las posiciones coincidentes y una c�lida atm�sfera que poco ten�a que ver con el fr�o reinante en el exterior. En ese contexto, algunos comentaron que cre�an que se iban a encontrar con m�s divergencias ya que esa era la primera vez que se discut�a el da�o a la diversidad biol�gica en el marco de un r�gimen internacional de responsabilidad sine delicto. Otros, sin embargo, expresaron su preocupaci�n porque el impulso ganado en el plenario se hubiera perdido cuando, al no poder integrar las propuestas de manera inmediata, se las envi� a los grupos de contacto para su consolidaci�n. Un participante tambi�n se quej� de que algunas delegaciones parec�an estar demasiado pegadas a ciertas propuestas de textos, y dijo que tem�a que esto pudiera generar demoras y dificultades en los pr�ximos d�as. De todos modos, muchos delegados se mostraron entusiasmados porque ya se hubieran establecido los grupos de contactos, y ya haya comenzado el trabajo esencial.

Este n�mero del Bolet�n de Negociaciones de la Tierra � <enb@iisd.org> fue escrito y editado por Melanie Ashton, Kati Kulovesi, William McPherson, Ph.D. y Nicole Schabus. Editora Digital: Leila Mead. Traducci�n al espa�ol: Socorro Estrada. Editora: Pamela S. Chasek, Ph.D. <pam@iisd.org>. Director de Servicios Informativos del IIDS: Langston James “Kimo” Goree VI <kimo@iisd.org>. Los donantes permanentes del Bolet�n son el Reino Unido (a trav�s del Departamento para el Desarrollo Internacional - DFID), el Gobierno de los Estados Unidos (a trav�s del Bur� de Oc�anos y Asuntos Ambientales y Cient�ficos Internacionales del Departamento de Estado), el Gobierno de Canad� (a trav�s del CIDA), el Ministerio de Relaciones Exteriores de Dinamarca, el Gobierno de Alemania (a trav�s de su Ministerio Federal de Medio Ambiente - BMU, y su Ministerio Federal de Cooperaci�n para el Desarrollo - BMZ), el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pa�ses Bajos, la Comisi�n Europea (DG-ENV) y la Direcci�n General para la Protecci�n de la Naturaleza del Ministerio de Medio Ambiente y Territorio de Italia. El soporte financiero general del Bolet�n durante el a�o 2007 es brindado por la Oficina Federal para el Medio Ambiente (FOEN) de Suiza, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Medio Ambiente de Noruega, el Gobierno de Australia, el Ministerio Federal de Agricultura, Silvicultura, Ambiente y Gesti�n del Agua de Austria, el Ministerio de Medio Ambiente de Suecia, el Ministerio de Asuntos Internacionales y Comercio de Nueva Zelanda, SWAN Internacional, el Ministerio de Medio Ambiente de Jap�n (a trav�s del Instituto para las Estrategias Ambientales Mundiales - IGES) y el Ministerio de Econom�a, Comercio e Industria de Jap�n (a trav�s del Instituto de Investigaci�n Mundial sobre Progreso Industrial y Social - GISPRI). El financiamiento para la traducci�n al franc�s del Bolet�n es brindado por la Organizaci�n Internacional de la Francofon�a y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia. La financiaci�n para la traducci�n al espa�ol del Bolet�n es provista por el Ministerio de Medio Ambiente de Espa�a. Las opiniones expresadas en el Bolet�n de Negociaciones de la Tierra pertenecen a sus autores y no necesariamente reflejan los puntos de vista del IIDS o de sus auspiciantes. Est� permitida la publicaci�n de extractos del Bolet�n de Negociaciones de la Tierra en publicaciones no comerciales y con la correspondiente cita acad�mica. Para obtener informaci�n acerca del Bolet�n de Negociaciones de la Tierra o solicitar su servicio informativo, contacte al Director de Servicios Informativos del IIDS por correo electr�nico <kimo@iisd.org>, tel�fono: +1-646-536-7556 o en 300 East 56th St. Apt 11A, New York, NY 10022, Estados Unidos de Am�rica. El equipo del Bolet�n de Negociaciones de la Tierra en el GTRC-4 puede ser contactado por correo electr�nico escribiendo a <kati@iisd.org>.